1968 Radioenlace (ENTEL)

Por Jose María Romeo López

Publicamos una nueva entrega, la cuarta, de los relatos de las primeras experiencias profesionales de Jose María Romeo. En esta ocasión sobre su participación en el replanteo, diseño e instalación de uno de los primeros radioenlaces españoles. Las anteriores las podréis encontrar sobre unas “tapas” ,  el proyecto Mercury,  y un tercero sobre Italcable en España.

Radioenlace 0

Estación de Radio de Ocaña (Toledo) Foto CTNE

Ampliación en España de la red de radio-enlaces
Con este título podemos leer en el número 43/4 (página 405) de la revista Comunicaciones Eléctricas de 1968, en el apartado de “Nuevas realizaciones”, la nota de la Bell Telephone Manufacturing Company BTM con sede en Bélgica, de la nueva red de radio-enlaces instalada en España, para ser utilizada para transmisión telegráfica, con una capacidad final de 48 sistemas de 24 canales telegráficos cada uno.

La red conectaba Madrid con Irún en la frontera con Francia en la costa atlántica y Barcelona con Los Límites, en la misma frontera en su vertiente mediterránea, con distancias de 500 y 700 km. con 10 y 12 vanos respectivamente. Se utilizaron equipos del tipo FM60-900, para trabajar en la banda de 890 a 960 MHz. con una potencia de salida de 3 vatios, desarrollados y fabricados en las instalaciones de Bell en Amberes. Se usaron equipos activos de reserva y diversidad en frecuencia, siendo todos los repetidores no atendidos.

Radioenlace

Recordando…
El Consejo de Administración de ENTEL decidió a principio de los años sesenta del pasado siglo establecer el servicio Télex Internacional y para ello acordó la instalación de dos centrales de Conmutación Telegráfica y de un Radioenlace para enlazar Madrid, Barcelona y Bilbao con Francia a través de los puntos fronterizos de Irún y La Junquera.

La dirección técnica en ENTEL
Era Director Técnico Don Luis Cáceres y abordó el proyecto con la mentalidad que ya había empleado en el caso del Proyecto Mercury en Canarias, es decir haciéndolo todo él personalmente. Decidió el trayecto del Radioenlace, hizo el pedido a Standard Eléctrica, encargó que le compraran las Hojas 1: 50.000 del mapa topográfico nacional del Instituto Geográfico Nacional y empezó a buscar en ellos posibles emplazamientos de los repetidores.

Según se había acordado con Standard, ENTEL se ocuparía de proponer los emplazamientos, y Standard y BTM de Amberes que era la fabricante de los equipos, supervisarían el estudio de las condiciones de propagación de los vanos. En cuanto a los edificios o “casetas” para los repetidores, caminos y líneas de alta tensión, seria responsabilidad de ENTEL su ejecución.
Como Cáceres no nos había dicho nada, entre los ingenieros especulábamos con quién se iba a ocupar de esos trabajos, comentando jocosamente que “el elegido tendría que utilizar cuerdas para escalar montañas”. Daba la casualidad de que la “empresa madre” Torres Quevedo había cesado su concesión en Marruecos y había traído personal a ENTEL, entre ellos un ingeniero de telecomunicación de más edad que nosotros, entonces se especulaba que estaba claro quién iba a ser, el pobre hombre aguantaba estoicamente.
Un día vimos por la mampara de cristal que separaba la Sala de Juntas que Cáceres estaba “a gatas” por el suelo con las hojas 1:50.000 extendidas y un escalímetro buscando emplazamientos. Ros nos dijo “mirad ya hemos llegado a una situación que no puede ser, vamos a decirle algo”, entramos en la sala y le dijimos “Don Luis ¿quiere Ud. que le ayudemos?”, dio las gracias y aceptó; pero sin organizar nada cada uno en su mesa como el Juego de la Oca. Por fin, la Dirección General tomó cartas en el asunto y nos nombró a Mozo y a mí, Ingenieros Jefes de Sistemas Telegráficos y Sistemas Radioeléctricos respectivamente, estaba claro que el Radioenlace era mío. También con ese motivo nos autorizaron a tomar tres becarios alumnos de la Escuela de Ingenieros de Telecomunicación y otros tres de la Escuela de Ingenieros Técnicos de Telecomunicación.

El proyecto… buscando emplazamientos
El esquema de red que se había considerado era una especie de “Y” con una rama de Madrid a Zaragoza y otras dos, una de Zaragoza a Barcelona y La Junquera y otra de Zaragoza a Bilbao e Irún. Por tanto, había que salir del edificio ENTEL en la Plaza de España en dirección Este, con el Edificio España delante. Me di cuenta de que la búsqueda de emplazamientos sobre el mapa, pensando en ir luego a verlos, era inútil porque mover uno suponía, muchas veces, mover varios más. El procedimiento tenía que ser alternar el trabajo de mesa con el de campo, y aquí venia otro problema, no había nadie muy dispuesto a ello, yo mismo tenía el problema de la compatibilidad con la Escuela. Había un delineante que estaba colaborando con nosotros, que era aficionado al senderismo y al parecer no tenía incompatibilidades, por lo que le propuse que me acompañara a un primer escarceo y hacerlo en fines de semana, aceptó y con ello resolví mi incompatibilidad.

Sobre el terreno
Organizamos el viaje y pedí un coche con conductor como era norma de la empresa, salimos una mañana en dirección al primer emplazamiento en Trijueque a unos 80 kilómetros, al llegar nos encontramos con que había dos repetidores con antenas de casi 100 metros, uno del Ejercito del Aire a la derecha y otro de TVE al otro lado de la carretera muy cerca del pueblo. Éste tenía mástiles de tubos Mundus con las parábolas horizontales en el suelo y repetidores periscópicos hasta el extremo del mástil. Sinceramente a mí no me gustaba utilizar un emplazamiento donde ya había dos y parecía que no habíamos buscado nada, dimos una vuelta por pueblos próximos y efectivamente no había otra opción. Seguimos al siguiente punto en Maranchón y nuevamente estaban Aviación y TVE con mástiles de menos de veinte metros y en las proximidades había espacio suficiente para nosotros.

Radioenlace 1

Acceso al Pico del Rayo Inogés (Zaragoza), 1968. Foto Romeo

El punto siguiente era el Pico del Rayo de Inogés en El Frasno entre Calatayud y Zaragoza, en el que había una instalación de Radares del Ejército del Aire. Previamente habíamos hecho una gestión con el General de Transmisiones para que nos autorizaran a acceder por la carretera militar y pudimos recorrer el terreno y considerar las posibilidades de instalación, para dormir bajamos nuevamente a Calatayud al Gran Hotel. Según las normas, al conductor se le decía a qué hora tenía que recogernos a la mañana siguiente y él se buscaba el alojamiento con sus dietas. Recuerdo que después de cenar salimos a dar una vuelta y no veíamos ningún bar, entonces Barrueco, el delineante, le preguntó a una señora y nos indicó una calle sórdida, le pregunté que qué le había preguntado y me dijo que qué donde había algún sitio para alternar, ¡ya!, ¡ya! se lo ha indicado bien.. pero.. !eso es otra cosa!
Al día siguiente seguimos la ruta hasta el próximo punto propuesto en La Muela, donde estaban otra vez el Ejercito del Aire y TVE, era la cresta de una pendiente muy pronunciada con visibilidad muy clara hacia Los Monegros por encima de Zaragoza. Esa zona era el lugar de veraneo de gentes de Zaragoza, hasta el punto de que se había urbanizado una gran extensión con parcelas en venta. Seguimos hasta Bujaraloz, próximo al cual había un pueblo, La Almolda con un pequeño monte donde estaba la ermita de Santa Quiteria, en la cual TVE había instalado los equipos de su repetidor adosando el mástil de poca altura. La situación era extraña, por lo que decidí recorrer los alrededores en busca de algún altozano, allí comprobé eso que se dice de Los Monegros, que si pides agua te dan vino, paramos en una casilla de Peones Camineros, les pedí agua y me sacaron una bota de vino.
Después de estar todo el día dando vueltas y subiendo cuestas pensé que había que irse a dormir y como estaba anocheciendo, para desechar un pequeño alto y no tener que volver al día siguiente, le pregunté a un labrador, que estaba arando, si él había subido a ese alto y si desde él se veía Zaragoza, el hombre se me quedo mirando y me dijo: “digo yo que pa ver Zaragoza lo mejor es ir a ella, yo en cuanto termine de arar me voy a ir allí”.

La Almolda Zaragoza Radioenlace

Vista panorámica de La Almolda (Zaragoza). Foto internet

Fuimos a dormir al parador El Ciervo que, en aquellos tiempos en que se tardaban dos días en coche entre Madrid y Barcelona, habían construido exactamente en la mitad del camino. Cuando llegamos pedí tres habitaciones y me dijeron que para los mecánicos (conductores con uniforme) había unas habitaciones distintas, no me hizo gracia, pero lo dejé. Al día siguiente el conductor me dijo que eran muy malas, sin ducha, cuando habíamos llegado llenos de polvo. Seguimos el viaje hacia Alpicat, nos encontramos con un repetidor de TVE y un espacio libre cercano, tuvimos ciertas dudas porque el punto elegido en el “50.000”, visto sobre el terreno, no parecía tener la altura indicada comparado con los alrededores. Como ya habíamos hecho en otros sitios entramos a hablar con el Guarda de TVE, todos ellos vieron la posibilidad de compatibilizar su trabajo con el nuestro, por tanto, nos encontramos con un señor muy amable; pero muy enfadado con Televisión porque el nuevo Jefe de Seguridad les había puesto un uniforme de Guarda Jurado con sombrero, con escarapela y bandolera de cuero, como los del Parque del Retiro. Él decía que ellos eran técnicos con negocios abiertos en Lérida y les ofendía el uniforme.
En el mismo edificio y torre, TVE había instalado un transmisor de poca potencia para cubrir la zona urbana de Lérida, entonces para demostrarnos su experiencia nos dijo “miren Uds. cómo está radiando ahora”, en el monitor estaban casi solapados los niveles de blanco y negro, siguió “hasta ahora nosotros lo corregíamos, ven como; pero como nos han vestido de payasos, que vengan ellos y lo arreglen” mientras hablaba corrigió los niveles y al final los volvió a dejar como estaban.
Continuamos hacia La Panadella en la que habíamos localizado un cierto punto en el mapa, pasamos por algún pueblo abandonado y no encontramos nada que pudiera ser el punto buscado, en la plaza de La Panadella preguntamos a un grupo de ancianos por el referido punto y uno de ellos nos dijo “no existe, durante la guerra pasaron por aquí unos soldados y el Oficial llevaba ese mismo mapa y tampoco lo encontró” evidentemente era un error del mapa. Dimos la vuelta y nos detuvimos de nuevo en La Almolda para seguir buscando, llegamos casi a Alcubierre y no encontramos nada.
Al final y tras muchas gestiones acabamos compartiendo el montículo de la ermita de Santa Quiteria. Decidimos dormir nuevamente en El Ciervo, al llegar dije que nos dieran tres habitaciones, nuevamente dijeron lo de los mecánicos, le dije que a él “qué le importaba quién dormía” que nos diera lo que nos iba a cobrar.

Recopilando lo aprendido
Cuando volvimos a la oficina además del informe “topográfico”, hice un resumen de las experiencias vividas y lo que iban a suponer para el futuro, en cuanto a los coches, pues pensaba que no podían utilizarse coches de la empresa con conductor, con problemas de pernoctación y sobre todo tener que venir desde Barcelona por carretera, tardando más de un día, cuando con un coche alquilado se podía devolver en el destino y volver en avión o en tren. También habría que tratar de utilizar un Land Rover en algunas ocasiones.
Volviendo al trazado, había que considerar la salida del Radioenlace desde el propio edificio ENTEL de la Plaza de España que con el Edificio España por delante obligaba a  salir al revés, hacia Torrelodones y desde allí ir hacia La Cabrera y luego a Trijueque, lo que eran dos repetidores más y además en distintas carreteras, dificultando los desplazamientos. Había que tratar de utilizar la Torre de Madrid desde la que había visibilidad con Trijueque.
En vista de ello inicié las gestiones. La Torre de Madrid era de Inmobiliaria Metropolitana, cuyo Administrador era “Don Amable”, no recuerdo el apellido; pero hacia honor a su nombre. Fui a verle, le planteé el caso y me dijo “mire no es cuestión de alquiler de superficie, cuando hicimos el edificio ya pensamos que sería útil para algunos usos, precisamente uno de ellos las antenas, por tanto el precio tiene que tener en cuenta esa utilidad, yo no sé valorarlo, así que Ud. mismo calcule qué beneficio le supone estar aquí frente a otra solución y ofrézcame el precio, le advierto que la Telefónica me ofreció 15.000 pesetas y le dije que por esa cantidad yo no tengo a un señor subiendo y bajando en el ascensor”. Bueno pues le hice caso, calculé el coste de construcción de dos repetidores y sus gastos de mantenimiento mensuales y me decidí a ofrecerle 55.000 pesetas, el hombre acepto sin reparos y quedamos muy amigos, además le alquilamos un local en la última planta, ése ya a precio por metro cuadrado y siempre nos dio facilidades para los trabajos que tuvimos que hacer. Es curioso que cuando en 1970, Telefónica compró ENTEL, el primer sitio de ésta que ocuparon fue la Torre de Madrid.

Vuelta al terreno. De Barcelona a la frontera
Para seguir el relato, ya no recuerdo cronológicamente los viajes que realicé, así que lo haré por tramos del radioenlace.
Después de aquel primer recorrido hasta La Panadella, quedaban Barcelona y el tramo hasta la frontera. En Barcelona no había duda en cuanto a ubicarse en el Tibidabo; pero aquello estaba muy “poblado”, había una gran torre autosoportada de TVE que empequeñecía al templo, y optamos por hacer gestiones con ellos para colocar las parábolas en su torre y construir un pequeño edificio para los equipos. El punto siguiente a considerar, donde también TVE había hecho intentos, era el Turó de l’Home en El Montseny donde había un observatorio meteorológico muy antiguo, con unas condiciones meteorológicas terribles en invierno, por lo que se descartó.
El punto de enlace con el PTT Francés era Le Perthus, en la frontera, emplazamiento de poca altura, si no podíamos contar con un punto alto anteriormente era necesario un emplazamiento alto y bajar desde él. Tratando de encontrar un lugar elevado recorrimos las carreteras pirenaicas francesas, peligrosísimas por lo estrechas y escarpadas. Se me ocurrió ir al cuartel de la Guardia Civil de Fronteras y contarles el problema, muy amablemente me atendieron y me dijeron que había un sitio donde los alemanes habían tenido un observatorio para vigilar España llamado el Pico de la Condesa, era territorio español; pero el acceso era por una carretera francesa, lo que complicaría el mantenimiento.
En vista de ello decidí utilizar Le Perthus y estudiar cómo salir de allí. Desde él se veía un monte a una distancia adecuada de una altitud aproximadamente igual a la suya, era la zona de Los Ángeles muy próxima a Gerona, una vez allí comprobamos que era posible el emplazamiento; pero con el inconveniente de que no se podía hacer llegar una línea de alta tensión para alimentación, no obstante le dejamos en espera y seguimos hacia Barcelona, con las altitudes que manejábamos lo mejor era bajar al mar a una distancia adecuada de Barcelona, así encontramos una posibilidad en Calella, que tenía una zona urbanizada a una cierta altura y desde allí al Tibidabo no había problema. Estudiando la totalidad de lo encontrado decidimos aceptar el terreno de Gerona, a costa de mantener la alimentación con un grupo electrógeno permanentemente.

El tramo Zaragoza-Bilbao
En cuanto al tramo de Zaragoza a Bilbao e Irún considerando las dificultades orográficas y el radioenlace de TVE, se decidió empezar la búsqueda a partir de Bilbao. Había dos puntos que pensábamos que serían necesarios Sollube y Jaizquibel. Desde el local de ENTEL, en el centro de Bilbao, había que subir a algún monte para poder salir a cualquier sitio. Dimos muchas vueltas por los montes de los alrededores Pagasarri y Archanda, para lo que empezamos a utilizar un Land Rover alquilado, que no había sido cosa fácil conseguir, desde luego alquiler con posibilidad devolver en otro sitio nada de nada. Encontramos uno en Madrid que alquilaban para cacerías, recuerdo que en Pagasarri evitamos un vuelco abriendo la puerta para que se apoyara en el suelo. En aquellos tiempos de San Sebastián a Bilbao se tardaban tres horas pasando por Éibar, por cierto, que la primera vez paramos en la plaza para preguntar a unos taxistas y nos dijeron que íbamos echando humo por el capó, el espectáculo fue que no sabíamos cómo abrirlo, que era por el radiador precisamente, necesitaba agua, no había anticongelantes entonces.

Radioenlace 2 Bajando de Pancorbo

“Bajando de Pancorbo (Camino rural) 1968. Foto Romeo

Desde Bilbao pensábamos ir a Pancorbo y desde allí hacia La Rioja. Las aventuras por las alturas de Pancorbo con el Land Rover fueron tremendas, llevábamos al Cartero y a su hijo como guías y en alguna ocasión salimos del barro sentándose ambos en la aleta de una rueda. Como referencia había un repetidor de Telefónica con un camino de 11 kilómetros que atravesaba un terreno de hierba sin indicación de por dónde se entraba y por dónde se salía. La búsqueda a partir de allí era difícil y decidí establecer una base en el Hostal de Pancorbo y hacer desplazamientos de día hasta que anochecía y en el Hostal estudiar en los mapas las posibilidades.
Visitas interesantes fueron Cellorigo, donde existen unos “picos”, una peñas estrechas y altísimas en las que llegué a pensar en poner las parábolas arriba y unos “pates” en la roca para poder subir y sujetar los cables de alimentación desde el edificio en la base. Otra fue Clavijo que tiene un monte puntiagudo desde el que se domina una gran distancia incluso el mar Cantábrico, en él está la placa que dice que se apareció el Apóstol Santiago en la Batalla de Clavijo. El sitio era muy bueno pero el acceso muy difícil para hacer un camino, nos acompañó el Párroco, que tenía dificultades en una pierna; pero nos llevó a toda prisa, acabábamos de comer en Calahorra y llegué con la lengua fuera; sin embargo el cura al llegar arriba nos dijo “tienen Uds. un cigarro, que me he dejado el tabaco abajo”, lo malo fue que acudió el secretario del Ayuntamiento que estaba empeñado en favorecer el turismo haciendo un camino para llegar arriba y vio en nosotros la oportunidad, me dio una lata tremenda mandándome proyectos de caminos.

Una idea genial
Cerca de Pamplona exploramos la Sierra del Perdón, era buen emplazamiento; pero tenía un problema que en su cima había un VOR de ayudas a la navegación del aeropuerto y tenía una servidumbre de un cono tal, que para un mástil de antena como el nuestro, había que separarlo una distancia que nos llevaba al borde de la montaña; pero afortunadamente era posible.
Desde allí bajamos otra vez a Zaragoza para intentar enlazar hacia arriba y allí, una tarde, acompañado de Barrueco, desanimados por tener que volver a recorrer hasta arriba, le pedí a Barrueco el mapa de carreteras y mirando la zona a la que teníamos que volver, vi un punto geográfico aislado que ponía “San Miguel 1300 m.” ¡se me ocurrió una idea genial!, cambiar la estructura del Radioenlace, seguir recto a San Sebastián y desde allí hacer un ramal a Bilbao y otro a Hendaya, le devolví el mapa diciéndole “si se puede subir hemos terminado” y a pesar de la hora, rápidamente tomamos la carretera para San Miguel.
Se trataba del Santuario de San Miguel Excelsis, con buena carretera desde Uharte-Arakil; pero para llegar a la cumbre sería necesario hacer un camino no muy fácil, de hecho, Agroman lo hizo trazando las curvas probando con el camión de obra. Lo curioso es que cuando ya estábamos nosotros Telefónica trató de utilizar el sitio aprovechando nuestro camino, con la consecuencia de que se “despeñó” uno de los camiones Pegaso “todo terreno” que ellos utilizaban para las pruebas de propagación.

Radioenlace 4

Camión Pegaso todo terreno de CTNE despeñado en la carretera al pico San Miguel (Artxueta) en Navarra, 1968. Foto Romeo

Aceptando ese punto había que localizar los nuevos emplazamientos para la nueva estructura. A la salida de La Muela teníamos ya visto el de El Buste, entre éste y San Miguel nos hacía falta uno más, buscando el cual nos metimos, sin saberlo, en el Polígono de Tiro de Aviación de las Bardenas Reales, nos dimos cuenta ya dentro de él y salimos rápidamente. Muy cerca de allí encontramos un buen sitio en Valtierra, con el cual y hasta San Miguel, nos servía el que habíamos visto en la Sierra de El Perdón.

En San Sebastián teníamos una Costera Radiotelefónica en Igueldo y nos apoyamos allí para buscar un lugar adecuado, no fue fácil como veremos más adelante y por fin encontramos un emplazamiento en el monte Mendizorrotz. Desde allí el tramo era hasta Sollube en Vizcaya y de allí a lo que habíamos visto en Archanda en el pico Santo Domingo, desde donde otro tramo conectaba con la Delegación en Bilbao. Hacia el otro lado, en Irún no había problema de altitud, lo difícil era el enlace desde el Repetidor a la frontera en Hendaya para enlazar con el PTT francés.
En el contrato con Standard y BTM figuraba que ENTEL les entregaba los puntos que habíamos escogido para que ellos confirmaran la idoneidad para las condiciones de propagación en el vano. Con mi “idea genial” se disminuían dos repetidores y bastantes equipos de radio y transmisión. Después de enviar los últimos tramos, fuimos Mozo y yo a Amberes, donde nos recibió el Director Comercial de BTM diciendo “felicitaciones ingeniero Romeo; pero a nosotros nos ha afectado negativamente”, como de costumbre nos invitó a comer a un sitio nuevo, en algún momento hablaremos de las Relaciones Publicas de BTM.

Radioenlace 3

Lugar no identificado, 1968. Foto Romeo

Permisos, compra de terrenos y…otras gestiones
Una vez decididos los emplazamientos había que comprar los terrenos y construir el Radioenlace. De las torres soporte para las parábolas se ocupaba Standard, que encontró una empresa de estructuras muy competente. La construcción de los edificios y los caminos de acceso se la contratamos a Agroman. De las líneas de alta tensión para alimentación nos ocupábamos nosotros y de las gestiones en las Delegaciones de Industria y la contratación en empresas locales. La instalación y puesta en servicio era responsabilidad de Standard y la instalación de los grupos electrógenos y cualquier otra cosa, también la hacíamos nosotros con un equipo formado por mecánicos de Aranjuez al mando del Jefe de la Emisora.
Aquí hay que hacer un inciso para hablar de una persona fundamental para las compras. Cuando terminé la carrera estaban de moda los títulos de Organización de Empresas en Escuelas de Negocios, como ahora se llaman, a mí me apetecía hacer alguno de ellos; pero eran muy caros, un buen día, la Comisión Nacional de Organización del Ministerio de Industria publicó en la prensa un anuncio pidiendo candidatos para un proceso de selección de Monitores de los referidos cursos. El proceso consistía en una primera fase por correspondencia resolviendo casos que enviaban y un curso de presencia para los seleccionados de la fase anterior. Pensé que era una forma de introducirme en el mundo de la Organización y me presenté al proceso, resulte seleccionado en la primera fase y pasaba al curso de presencia con dedicación total. En vista de ello fui a ver al, todavía, Director General de Radiar para pedirle poder tomar las vacaciones, me dijo “es muy interesante no pidas vacaciones hazlo en comisión de servicio”. Al final aprobaron a los ingenieros de las Delegaciones de Industria y a un economista de Valencia y a mí. Nos dieron el Título de Diplomado en Organización, había conseguido gratis lo que deseaba.
Bien, pues una vez formada ENTEL, y ya en el edificio de la Plaza de España, el Presidente decidió encargar a una empresa consultora de nombre “Ingenieros Consultores”, un Plan de Valoración de Puestos de Trabajo para aplicar incentivos en las retribuciones.

…en muchos casos los terrenos eran comunales y no se podían vender, la formula era una concesión de uso a 50 o 90 años; pero todos los alcaldes decían que no querían manejar dinero y que en vez de pagar un arriendo “le hiciéramos un bien al pueblo”.

Para ello, además de un análisis de la empresa por los ingenieros de la consultora, había que constituir una Comisión de Valoración de Puestos de Trabajo con empleados de ENTEL designados unos por la Dirección y otros por el Jurado de Empresa (sindicatos), con un Presidente nombrado por la Dirección. Y entonces se acordaron, de mi “comisión de servicio” y de mi “Diploma de Organización”, y me nombraron Presidente de la Comisión. Teníamos reuniones por la mañana y por la tarde, como coincidió con el verano yo me quedaba a comer en Madrid, con tal motivo coincidí con los ingenieros consultores y con los representantes sindicales, entre ellos había uno ya mayor, de apellido Zancajo, que me contaba que se dedicaba a la venta a plazos de pequeños electrodomésticos entre los empleados, y que al final de la tarde iba a Radio Electra, en la calle Hortaliza, y se hacía cargo de la financiación de las ventas a plazos que habían hecho durante el día, al parecer él tenía más “artes” para cobrar los plazos que los empleados de la propia tienda. En vista de eso, pensé que sería un buen “agente de permisos” para la compra de los terrenos y los derechos de paso de los caminos y las líneas de alta tensión. Pedimos su colaboración a la Dirección Administrativa (Valentín) y nos dijo que si lo queríamos teníamos que incluirlo en nuestra plantilla, que como colaboración no, aceptamos y empezó a trabajar con nosotros.
El tema fue complicado porque en muchos casos los terrenos eran comunales y no se podían vender, la formula era una concesión de uso a 50 o 90 años; pero todos los alcaldes decían que no querían manejar dinero y que en vez de pagar un arriendo “le hiciéramos un bien al pueblo”. Aquello fue complicado y divertido a la vez con las gestiones de Zancajo. Hicimos fuentes públicas, asfaltamos alguna calle, compramos libros para las Bibliotecas Municipales y hasta ¡una suscripción al ABC!
En el caso de los particulares conseguía buenos precios pagando en metálico, sobre la marcha, con los billetes en la mano. Hubo un caso tremendo con el propietario del terreno por donde tenía que pasar la línea de alta tensión, que era un personaje de alta alcurnia, que no quería lo acostumbrado de un tanto por poste o columna, sino que pedía que le comprásemos la franja de terreno que suponía la línea con el ancho de la cruceta de cables. Después de muchas visitas, Zancajo me llamó y me dijo “autoríceme a decirle que sí, pero esté seguro de que no vamos a pagar”. Buscó un Notario para hacer la escritura y, dos días antes de la fecha para la firma, llamó al propietario pidiéndole permiso para pasar un camión por la finca para poner una valla a cada lado de nuestra franja, el personaje le dijo “esperen Uds. y pásese rápidamente por aquí para hablar”, efectivamente las vallas le dificultaban el laboreo de la finca, Zancajo le visitó y le aceptó pagar el tanto por columna.
Cuando ya terminábamos faltaba tender una línea desde el Repetidor de San Miguel en Irún y el paso de Behobia para enlazar con el coaxial del PTT francés. Fui con Zancajo recorriendo el trazado y cuando ya entrábamos en el extrarradio de Irún le dije que desde allí habría que llevar la línea subterránea y al poco nos encontramos con un huerto de una finca donde había unas matas de alubias sujetas con cañas. Le dije a Zancajo “¿cómo vamos a decirle al dueño que, si nos deja hacer una zanja por aquí para pasar el cable?”, él muy tranquilo llamó en la casa, salió el dueño y le dijo “que bien tiene Uds. las judías, ¿Cuánto piensa recoger?”. El dueño muy orgulloso le dijo una cantidad de kilos y Zancajo le contesto “pues a tanto el kilo va a cobrar tantas pesetas. ¡Tómelas y quítese miedos a la lluvia y déjenos hacer una zanja!” y sacando un fajo de billetes contó la cantidad que había calculado y se la dió.
Afortunadamente nos advirtieron que el trazado que pensábamos para la línea aérea atravesaba un paso de palomas y en época de paso iban cazadores a disparar desde allí, como enterrar toda la línea era caro pusimos un cable blindado con un fleje de acero alrededor, no éramos los primeros en encontrarnos con el problema.

Casetas y “alta tensión”
Los edificios o “casetas” para los repetidores eran rectangulares con tejado a dos aguas formado por dos losas de hormigón armado, aunque el ingeniero de Agroman me insistía en que ellos para Telefónica les ponían “un pirulí”, una torre para dar altura a la entrada de los cables de alta tensión al transformador, yo tenía muy mala experiencia de hacer añadidos en los tejados por el riesgo de goteras y decidí terminar la línea de alta tensión en una torre a la entrada del cerramiento y desde ella poner un cable de alta tensión enterrado hasta el transformador en el interior de la caseta, además quedaba más bonito. Empezamos los tramites de las líneas con las compañías de electricidad y las Delegaciones de Industria de las Provincias y en ambas, muchos nos advertían que el tramo de línea de A.T. subterráneo era muy peligroso en casos como el nuestro que éramos final de línea de una red de distribución, que todos los rayos que cayeran en la red iban a buscar “tierra” por nuestro cable que tenía menos aislamiento que los aéreos. Yo me seguía resistiendo hasta que ya, un día viajando con uno de los alumnos becarios muy decidido y magnifico colaborador de apellido Nombela, le dije mira creo que un filósofo dijo “es de sabios cambiar de opinión”, la entrada del A.T. por cable subterráneo va a ser un problema permanente con solución complicada, hay que pensar en el “pirulí”. “Pero ¿como vas a decir ahora que te has equivocado y que hay que modificar los edificios?, cuando pase algo solo nos vamos a enterar unos pocos, que nos vamos a callar”.

“Me dijo: “pues entonces con cuatro calaveras lo has resuelto”. Se trataba de terminar la línea de A. T. en la pared de la caseta, más baja que la altura del “pirulí” y considerar que el cerramiento, con una “calavera de peligro de muerte” en cada tramo protegía a la gente,..”

No obstante, seguí con la idea, fui a pedir ayuda a mi suegro que era Ingeniero Jefe de la Delegación de Industria de Madrid, que me presento al Ingeniero que se ocupaba de Alta Tensión, le conté mi problema y me preguntó si las casetas tenían cerramiento. Le dije que si y que sólo entraba el nuestro personal de mantenimiento. Me dijo: “pues entonces con cuatro calaveras lo has resuelto”. Se trataba de terminar la línea de A. T. en la pared de la caseta, más baja que la altura del “pirulí” y considerar que el cerramiento, con una “calavera de peligro de muerte” en cada tramo protegía a la gente, que era la función de la altura del “pirulí”. Efectivamente todos los ingenieros de las Compañías Eléctricas y de las Delegaciones de Industria, estuvieron de acuerdo. Por cierto, que lo que les preocupaba mucho a estos últimos, era que los proyectos que les presentábamos firmados por mi, pasasen por el Colegio de Ingenieros, yo pensando que era como para otras cosas por el Colegio de Industriales y le dije al de Navarra “pero si lo firmo yo” y me contestó “si ya sé que podéis firmar vosotros cuando es para una instalación de telecomunicación; pero llévalo a tu Colegio”. Protegía a todos los Colegios.

Problemas con los gastos
Sería bueno hacer un comentario sobre en qué ambiente me estaba moviendo, por un lado tenía a favor el que al Presidente, al Director General y a mi gente, les pesaba de alguna forma el recuerdo de mi padre y mi desempeño como becario y también en el Jurado de Empresa, por la información que recibían y el adoctrinamiento de Zancajo me eran partidarios. Pero en contra tenia al Director de Asuntos Generales Valentín, que por una parte me consideraba lugarteniente del Director General y en su desconocimiento del negocio pensaba que mis decisiones, que resultaban carísimas, eran un “bluf” para presumir.

“…mire sus gastos están ya siendo un escándalo en la empresa, por ejemplo en vez de alquilar coches podrían hacer los viajes en transportes públicos…”,

En esa situación, un día durante las vacaciones del Director General, subí a Valentín a que me autorizara una nota de gastos, la reacción fue tremenda “mire sus gastos están ya siendo un escándalo en la empresa, por ejemplo en vez de alquilar coches podrían hacer los viajes en transportes públicos…”, me firmó la nota y salí del despacho, estaba en la planta 6ª yo estaba en la 5ª y el Presidente en la 9ª, cuando fui a pulsar el botón del ascensor, en mi cabreo pulsé el de subir, llegué al despacho del Presidente y le dije al Secretario Particular, ¿puedo ver al Presidente?, descolgó el teléfono habló y me dijo “pasa”. Entré y le conté lo que me había pasado con Valentín como lo he escrito más arriba, descolgó el teléfono y le dijo al Secretario que le pusiera con Valentín “Valentín está conmigo Jose María Romeo y quiero que oiga Ud. lo que le voy a decir, Jose María tienes Carta Blanca para hacer lo que necesites en el Radioenlace, si necesitas un Land Rover, lo compras…”. Evidentemente después de eso las cosas no mejoraron.

Accidente con un Seat 1500
En una ocasión para ir al tramo de Navarra, alquilé por teléfono un Seat 1500 en ATESA de San Sebastián a recoger en la estación y viajé con Moya, uno de los becarios, alumno mío de la escuela que no tenía carnet de conducir, yo pasé muy mala noche en el tren, debía de tener fiebre y tomaba alguna medicina. En la estación cogimos el “1500” y me dió la impresión de que se iba para la derecha; pero teníamos prisa y salimos. Estuvimos por la zona y después de bajar de la Sierra del Perdón en la carretera de Logroño, debí dar una cabezada porque oí a Moya decir “que pasa, que pasa…”, me había salido de la carretera e iba contra un árbol, afortunadamente seco; pero al que pasé por encima tumbado. Moya iba mirando el mapa y se dió con el parabrisas clavándose los trozos de las gafas en la cara.
No apareció la policía y llamé un taxi y una grúa, llevé a Moya a la Clínica de la Universidad de Navarra y el coche a Seat de Pamplona, llamamos al padre de Moya en Ávila para que fuera a Pamplona y al día siguiente con toda la cabeza vendada salimos en un taxi, me quedé yo en Madrid y ellos siguieron a Ávila. El problema había sido que Moya no tenía carnet para haber conducido el coche. El jurado de Empresa, ése que según Valentín se escandalizaba, planteó una protesta diciendo que “estábamos haciendo un trabajo magnifico en el Radioenlace y no teníamos ni un seguro, que precisamente había sido yo el que tuviera el accidente…” En vista de lo cual nos hicieron un Seguro de Vida, en mi caso de un millón de pesetas.

Mástiles y riostras
Un aspecto importante en el que no habíamos intervenido directamente era el de los mástiles de antenas, se hizo cargo de ello Standard Eléctrica, que contrató una empresa de construcciones metálicas especializada. El problema más importante se presentaba en Trijueque con un mástil de 90 metros. Los mástiles arriostrados de esa altura tenían el inconveniente, de que dado el tamaño de las parábolas de antenas en sus extremos el efecto del viento podía hacer girar el mástil y desenfocar las parábolas, por lo que para esas alturas se recomendaban torres autosoportadas, en el caso de Trijueque se diseñó un sistema de “contra riostras”, unos cables que iban desde el centro de cada riostra a la base de la riostra siguiente con lo que en caso de viento actuaban sobre una especie de trinquete que mantenía la posición del mástil. Es importante porque al final llegamos a un acuerdo con TVE para que utilizaran ellos nuestro mástil y desmontar el de “Mundus” que tenían, y allí siguen sus parábolas en nuestro mástil.

Centro emisor TV Trijueque Google Maps

Trijueque (Guadalajara) Centro emisor de TV. Google Maps.

Solo tuvimos un problema con las antenas, fue en El Buste donde había una interferencia en la orientada a La Muela. Standard decidió hacer un viaje con el jefe del contrato, un ingeniero y un montador suyos, y yo con Paco el operador de La Muela, mi fiel amigo y de mi padre. Al pasar por Calahorra me di cuenta de que no llevábamos cinturones de seguridad para subir y trabajar en la torre y al ver una talabartería propuse tratar de comprar algo parecido, los de Standard no querían perder tiempo y yo les dije “vosotros hacer lo que queráis; pero el mío no se sube si no encuentro algo”, efectivamente con unas “cinchas de caballería” y unas cadenas pudimos resolverlo. La causa parecía ser que la señal de El Buste rebotaba en la parábola de La Muela y llegaba nuevamente a El Buste. No conseguimos aclararlo y decidieron ellos cambiar el plan de frecuencias. Por cierto, que se nos hizo muy tarde y no había donde comer, el guarda nos llevó a casa del Cura que nos hizo huevos fritos con muchas patatas fritas.

Las pruebas
Las pruebas del Radioenlace comenzaron con el tramo Torre de Madrid – Trijueque, en cada extremo había gente de Stándard y nuestra, yo fui a Trijueque y en entre unas cosas y otras paso el tiempo y la programación que habíamos acordado, ya que no teníamos medio de enlace. Pasado bastante tiempo decidí ir con mi coche a buscar un teléfono para llamar a Madrid, lo acabé encontrando en una gasolinera a la entrada de Guadalajara. Aclaradas las cosas conseguimos establecer contacto por el Radioenlace.

El mantenimiento y los vehículos
Con el Radioenlace terminado había que organizar la Conservación o Mantenimiento, pensamos en Operadores Técnicos con residencia en poblaciones del itinerario con tres o cuatro repetidores a su cargo, además de unos guardas sin horario. En el edificio ENTEL de Madrid, en el de la Ronda de San Pedro de Barcelona y en el de Bilbao estarían los terminales atendidos permanentemente, ocupándose además de la Torre de Madrid, Tibidabo y Santo Domingo, respectivamente. En el Repetidor de la Muela, con residencia en Zaragoza, estaría Paco ocupándose también de El Buste.

Las otras ciudades eran Calatayud, atendiendo Trijueque, Maranchon e Inogés. Lérida con La Almolda, Alpicat y La Panadella. Gerona con la Junquera (Los Limites), Gerona y Calella. Pamplona con Valtierra, San Miguel y El Perdon. San Sebastián con Irún, Mendizorrotz y Sollube.

En la adjudicación de vehículos tuve que ceder, porque de éso todo el mundo opinaba. Acababa de salir al mercado la furgoneta Renault 4 L, que se anunciaba como “para todo terreno”, ése había sido el encargo del Presidente de Renault para hacer el encargo de un coche para todo terreno, y efectivamente lo compraron los agricultores franceses; pero los míos lo interpretaron como 4X4 y sustituto del Land Rover, en realidad era un vehículo barato, el primero con tracción delantera para dejar espacio para carga en la parte de atrás, tenía el motor del 2 CV y un grave problema de facilidad para abrirlo, por lo que nuestros operadores tenían que buscar garajes para dejarlo por las noches, cargado de equipos de medida. En Zaragoza, Paco tenía el Seat 1400B, retirado de coche de Dirección y conseguí algún Land Rover para Calatayud y Pamplona.

Un ¿triste? final…
Terminamos el radioenlace “sin pena ni gloria”, con la intranquilidad de la situación administrativa y de las condiciones del paso de ENTEL a Telefónica. El radioenlace transportaba señales telegráficas; pero tenía un canal de ordenes en “tándem” es decir que se tenía acceso desde todos los repetidores, utilizando ese canal conseguí organizar una especie de inauguración prolongándole hasta un teléfono en la sala del Consejo de Administración y desde allí los consejeros pudieron hablar con Moya que estaba en Irún, preguntaban muy entusiasmados “¿y esto va de monte en monte?”. A los pocos días nombraron a Mozo, Director Técnico para sustituir a Cáceres que se jubilaba.

“¿y esto va de monte en monte?”

Lo de considerarme lugarteniente de Valdivia era cierto, yo era “el Jose Mari de Radiar”, hijo de mi padre y en una situación curiosa, era jefe de personas, compañeros de mi padre, que me habían hecho carantoñas en el cochecito con mi madre en Rosales, todos habían vivido como propio cuando entré como Ingeniero y cuando aparecí de uniforme de Alférez. Con la fusión con Transradio, Valdivia me ofreció que cuando se jubilase Cáceres, no le sustituiría hasta que se jubilase también González, Director de Tráfico y entonces haría a Mozo Director Técnico y a mí de Tráfico, porque tenía experiencia de tráfico ya que en Radiar, mi padre era Director de las dos cosas y yo había colaborado con Italcable. El Consejo de Administración tuvo en cuenta la edad y nombraron a Mozo.
Con el desconocimiento que les caracterizaba no se habían dado cuenta de que la compra de ENTEL por Telefónica era una operación financiera; las plantillas eran otra cosa, los empleados tenían que pedir personalmente el paso a Telefónica, hicieron un modelo de carta y se trataba de que lo firmara cada uno de ellos. Muy orgulloso de la operación, Valentín se fue a Barcelona a recoger las firmas y tuvo un altercado con la gente que se negó a firmar. En vista de ello recurrieron a los “de siempre”, Villarejo que había sido ingeniero en Barcelona volvió allí con las cartas y firmó todo el mundo.
Yo me encargué de los sitios que dependían de mí, como los jefes respectivos eran reconocidos por su gente, no hubo problema en que lo hiciera cada uno con los suyos, sin que yo me desplazara; pero quedaban las Costeras Radiotelefónicas que estaban aisladas. Para conseguirlo hice el siguiente recorrido, fui en tren a San Sebastián y el Operador del Radioenlace me llevo a las costeras de Igueldo y Ondarroa y me dejó en Bilbao, seguí en avión a Gijón para visitar la Costera de allí y por último en autobús de ALSA desde Gijón a Coruña con transbordo en Ribadeo.
Con todas las cartas firmadas volví en el tren a Madrid. Un día entró en mi despacho Nombela y me dijo “Jose María queremos que sepas que la gente no admite el nombramiento de Mozo,.. y no vamos a hacer nada porque estamos a punto de pasar a Telefónica…; pero si no, plantearíamos una amenaza de huelga a tu favor”.
Efectivamente, no me había servido de nada el trabajo en el Radioenlace, pero yo me había divertido, no sé si Mari Tere, mi mujer, opinaría lo mismo y me sirvió para impartir en mi Cátedra de Radio de la Escuela de Ingenieros Técnicos de la UPM, una magnifica asignatura de “Radioenlaces”, que durante los 50 años transcurridos y aún hoy día, muchos exalumnos la recuerdan, y con cargos importantes, han dicho en actos oficiales o académicos a los que yo asistía como público “veo aquí a un profesor del que tengo un especial recuerdo, nos dio poco Maxwell; pero mucha experiencia en instalación de Radioenlaces”

Algunos recuerdos sueltos
Mi padre había nacido el 16 de marzo de 1902 en el Cuartel de la Guardia Civil de Cortes de Navarra. En un viaje por la zona acompañado de Barrueco, precisamente el día 16 de marzo, al pasar por un cruce de carreteras, vi una señal que decía a Cortes, le conté a Barrueco la historia y torcí a buscar el Cuartel, entramos a ver al Comandante del Puesto y le dije “tal día como hoy en 1902 nació aquí mi padre, porque mi abuelo era el Comandante del Puesto” le di una tarjeta y nos llevó a ver el Cuartel, le dije “creo que mi abuelo era de Caballería”, “si, ha sido de Caballería hasta hace dos años” me dijo.
En otra ocasión cuando estábamos intentando salir de Bilbao y buscábamos por Orduña, una tarde desde el monumento a la Virgen vi a lo lejos, en el cortado de la montaña, un “zigzag” muy grade y le pregunté al que venía conmigo, creo que era Nombela, “¿que es aquello?”,“el ferrocarril” me contestó, desde entonces cuando iba por allí en tren no me dormía tratando de encontrar esa subida. Serían las seis de la tarde cuando salimos a la carretera general con intención de ir a Bilbao, dejar el coche alquilado y tomar el tren para venir a Madrid. Enfrente de la salida había un cartel de carreteras que decía hacia la izquierda “Bilbao 40” y hacia la derecha “Madrid 358″, yo iba conduciendo y torcí hacia la derecha diciéndole a mi acompañante “mientras llegamos, dejamos el coche, compramos los billetes y cenamos estamos en Madrid”.
En un viaje con el Land-Rover alquilado, que no tenía indicador del nivel de la gasolina y dudábamos de cuándo habíamos echado la última vez, y cuanto combustible quedaría, vimos a los motoristas de la Guardia Civil y les pregunté cuánto quedaba para una gasolinera, contándoles nuestras dudas “no se preocupe si tienen una goma yo les echo de mi depósito y me la dejan pagada en la próxima gasolinera” así hicimos, el Land Rover de las cacerías tenía de todo y ¡la Guardia Civil era la Guardia Civil!.
Cuando estábamos por la zona de Zaragoza, Barrueco iba por la tarde y alquilaba un coche o llevaba el célebre Land-Rover, yo iba en el tren Expreso de Barcelona que salía de la estación de Atocha a las nueve y pico, sacaba un billete de primera y en cuanto abrían el coche comedor me iba a cenar, tomaba mi café y mi copa y a la una llegábamos a Zaragoza donde estaba Barrueco esperándome con el coche, para ir al Hotel Goya, que estaba en la calle Requeté Aragonés, hoy calle 5 de marzo.
En un viaje por Aragón, acompañado de Nombela, pasamos por una viña y cogimos unos racimos de uvas que echamos en el asiento de atrás del 1500, algo después recogimos a un “maletilla”, que para sentarse echó las uvas al suelo. Al parecer iba a Zaragoza al Circo de un sacerdote que lo creó para recoger chicos de la calle, el hombre tenía hambre, paramos y le compramos bocadillos. A poco de dejar al maletilla recogimos a una pareja de la Guardia Civil y por fin llegamos a Madrid, era sábado yo me quedé en casa y Nombela se llevó el coche para devolverlo el domingo. Según me contó, cuando iba por la Gran Vía para dejarlo en ATESA recordó la “secuencia” las uvas, el maletilla, las botas de la Guardia Civil,… ¿cómo estaría el suelo?,.. paró recogió las uvas y las dejó en el suelo de la Gran Vía, y cuándo miró por el retrovisor .. ¡había un señor recogiendo uvas!.
Al principio, cuando íbamos dos en el coche, uno conducía por la mañana y otro por la tarde, el de la mañana, después de haber comido, a lo mejor “huevos, salmorejo y ternasco” con su copa de coñac -entonces no se tomaba orujo-, echaba el respaldo del asiento para atrás y se dormía, mientras el de por la tarde, ¡con el mismo menú! tenía que conducir. En vista de eso decidí que nos turnáramos de “parada en parada”.
En Barcelona íbamos a un hotel de la Diagonal, casi esquina al Paseo de Gracia, una noche llegué a la habitación, abrí el grifo del baño y pedí una conferencia con mi mujer, y cosa rara me la dieron en el momento, cuando estaba hablando tumbado en la cama vi entrar agua por debajo de la puerta, miré y entraba por todas las puertas incluida la del pasillo, llamé a la camarera de habitaciones que sin protestar echó toallas de baño por el suelo y en poco tiempo resolvió la situación, le di “veinte duros” de propina y debió quedarse satisfecha.

__________

Notas:

Personajes citados:

Luis Cáceres García: Procedente del cuerpo de Telégrafos ingresó en Transradio Española, uno de los primeros ingenieros de Telecomunicación. Profesor de la Escuela de Ingenieros en Conde de Peñalver. Director Técnico en ENTEL
Mariano Ros Giner: [Lorca (Murcia), 1922 – Madrid, 1993] Ingeniero de Transradio y de Entel, le fichó Telefónica antes del traspaso y fue director de ingenieria y más. Simultaneaba, autorizado primero en la Academia Dobao y después como catedrático de Matemáticas I en la ETSIT de Madrid. En Telefónica era director de Ingeniería de Proyectos e Instalaciones.
Mozo: Ingeniero jefe de Sistemas Telegráficos en ENTEL
Zancajo: Experto en Permisos ENTEL
Valentín: Director de Asuntos Generales ENTEL
Moya: Becario en ENTEL y alumno de Romeo en la Escuela
Paco: Operador de La Muela (Zaragoza).
Barrueco: Delineante en ENTEL.
Nombela: Ingeniero ENTEL
González: Director de Tráfico en ENTEL.
José Ruiz de Valdivia: Fue director general en Entel y anteriormente de Transradio y de CIRESA, en la que inició su carrera profesional, como ingeniero, en el momento de la creación de la Sociedad Anónima Radio Argentina en 1929
Villarejo: Ingeniero de ENTEL en Barcelona.
María Teresa Fernández-Castañeda: Esposa de Jose María Romeo

Empresas e Instituciones

Batallón de Transmisiones de la División 11 Experimental en el Pardo (Madrid). En donde José María Romeo hizo las milicias universitarias.
Instituto Geográfico Nacional: Responsable de la edición del Mapa Topográfico Nacional a varias escalas. El 1:50.000 fue el empleado en el Radioenlace.
Standard Eléctrica S.A. – Participada por ITT y la CTNE
Torres Quevedo S.A. – Empresa del INI operativa entre 1942 y 1973. Entre otras filiales tenia a Transradio Española, Ciresa y Radiar.
Ejército del Aire
TVE – Televisión Española
Mundus Estructuras Metálicas S.A.: Empresa que dio nombre en los años 1950, a la estructura metálica desmontable basada en tubos y piezas de unión con tornilleria.
BTM (Bell Telephone Manufacturing Company) de Amberes (Bélgica)
Consultora “Ingenieros Consultores”
Radio Electra – Famosa cadena de tiendas de componentes electrónicos ya extinguida.
Agroman – Empresa constructora
ATESA – Empresa de alquiler de vehículos
Seat: Marca de automóviles.
Renault: Marca de automóviles.
Land-Rover: Marca de automóviles. Probablemente serían Land Rover Santana fabricados en Linares (Jaén) entre 1958 y 1994.
Pegaso: Marca comercial de la empresa ENASA (Empresa Nacional de Autocamiones, S. A.) utilizada en sus automóviles, camiones, autobuses y tractores.
Polígono de Tiro de las Bardenas Reales:Campo de entrenamiento de tiro aéreo situado en Navarra desde 1951.
ALSA: Empresa de transporte de viajeros por carretera. Fundada en Luarca (Asturias) en 1923.

Varios

Revista Comunicaciones Eléctricas – Publicada por la ITT – Standard Eléctrica SA.
VOR – Radiofaro Omnidireccional de Muy Alta Frecuencia.

Emplazamientos del los repetidores del Radioenlace y altitudes
Edificio Torre de Madrid – En la Plaza de España (Madrid) 142 m.
Trijueque (Guadalajara) 994 m.
Maranchon (Guadalajara) 1256 m.
Pico del Rayo de Inogés en El Frasno (Zaragoza) 1427 m.
La Muela (Zaragoza) 598 m.
La Almolda (Zaragoza) 491 m.
Alpicat (Lérida) 260 m.
La Panadella (Barcelona) 710 m.
Tibidabo (Barcelona) 512 m.
Calella (Barcelona) 5 m.
Los Ángeles – Sant Martí Vell en Gerona 69 m.
Los Límites – La Junquera – (Gerona). 250 m.
El Buste – (Zaragoza) 750 m.
Valtierra – (Navarra) 263 m.
Sierra del Perdón – o Erreniega (Navarra) 1037 m.
San Miguel o pico Artxueta (Navarra) 1345 m.
Mendizorrotz (Guipúzcoa) 416 m.
Sollube (Vizcaya) 684 m.
Archanda – Pico Santo Domingo (Vizcaya) 251 m.
Bilbao 6 m.
Irún (Guipúzcoa) 20 m.

Otras localizaciones mencionadas
Madrid
Edificio España – En la Plaza de España (Madrid)
Torrelodones (Madrid)
La Cabrera (Madrid)
Guadalajara
Los Monegros – Aragón
Calatayud – (Zaragoza)
Zaragoza
Bujaraloz (Zaragoza)
Lérida
Alcubierre (Huesca)
Turó de l’Home en El Montseny (Barcelona)
Le Perthus – municipio francés situado en el departamento de los Pirineos Orientales.
Jaizquíbel – 543 m. (Guipúzcoa)
Pagasarri – 673 m. (Vizcaya)
Eibar – (Guipúzcoa)
Pancorbo – (Burgos)
Cellorigo – (La Rioja)
Clavijo – (La Rioja)
Calahorra – (La Rioja)
Pamplona
Uharte-Arakil – (Navarra)
Hendaya – (Francia)
Bardenas Reales – (Navarra)
Igueldo – (Guipúzcoa)
Behobia – Irún (Guipúzcoa)
Cortes – (Navarra)

Acerca de

Inquieto e interesado en casi todo...

Tagged with: , , , ,
Publicado en Empresas, Opinión, Protagonistas, Radiotelegrafía, Transmisión

Continua comentado...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones.

Únete a 193 seguidores más

Síguenos en Twitter
Todas las entradas
A %d blogueros les gusta esto: