Standard Eléctrica durante la guerra civil 1936-1939, según sus actas y memorias

Todavía no son muchos los trabajos de investigación histórica disponibles sobre el sector de las telecomunicaciones durante la Guerra civil española. Recientemente nuestro colega Pablo Soler ha completado un novedoso trabajo «La Compañía Telefónica Nacional de España en tiempos de guerra (1936-1945)» en el que se dan a conocer muy interesantes datos de este tema, en el que, junto con él, venimos trabajando desde hace tiempo. No obstante, y a pesar de la significativa cantidad de fondos consultados, estos trabajos no pueden ser todo lo completos que deberían por no haberse podido acceder a algunas fuentes importantes. Una de ellas es el archivo histórico de la extinguida empresa Standard Eléctrica S.A. que debe conservar su heredera actual Nokia Spain S.A. Solamente en 2014, cuando la empresa era Alcatel-Lucent, pudimos realizar una pequeña ojeada a unos pocos de los libros de actas de Standard en aquellos años (solo fue una jornada de exploración con la intención de profundizar en la consulta más adelante pero no hemos podido volver a consultarlos). De las notas que allí tomamos redactamos lo que sigue (*).

Analizando la secuencia de las actas de los diferentes órganos de decisión de Standard Eléctrica SA (SESA), y principalmente las del Consejo de Administración y el Comité Ejecutivo, en el periodo 1936 a 1939, así como las Memorias de las Juntas Generales de Accionistas, nos podemos hacer una idea de las circunstancias que se dieron en la actividad de la empresa durante dicho periodo.

En sendos documentos específicos se relacionan las actas y memorias que pudimos consultar en el verano de 2014 en el archivo que conservaba entonces Alcatel-Lucent (ahora Nokia), haciéndose aquí un a modo de síntesis que no pretende ser exhaustivo, para lo que remitimos a los referidos documentos que podemos ver aquí.

A primeros de 1936, SESA tenía dos núcleos de actividad principales en Madrid (en la calle Ramírez de Prado) y en Santander (en Maliaño); la fábrica de Madrid dedicaca a terminales y equipos y la de Santander a cables. Su principal cliente, como es conocido, era la Compañía Telefónica Nacional de España (CTNE) seguida muy de lejos por Telégrafos y la Red de Ferrocarriles.

Vista parcial. Imagen cedida en su momento por Alcatel-Lucent España S.A.U.

Actas Consejo de Administración y Comité Ejecutivo

De las actas de los meses anteriores al levantamiento del 18 de julio de 1936, se comprueba el enrarecimiento de las relaciones laborales con la representación de los trabajadores, por otra parte, en coherencia con la evolución de la situación político social del momento. Así, por ejemplo, se refleja en las actas de febrero de 1936, el cumplimiento por SESA del decreto del Gobierno de la República por el que se obligaba a la readmisión del personal despedido en 1934, tras las huelgas de octubre de aquel año.

Se deja también constancia de las dificultades de cobro en alguna operación de exportación de materiales a Rumanía (abril 1936), lo que nos indica que ya se llevaba a la práctica la vocación de internacionalización de la empresa, sin duda con el apoyo de la ITT.

También se da fe de la aplicación de la orden de constitución de los Comités de Empresa mixtos dirección-obreros que, en este caso, pasa a denominarse “Comité de Fábrica” y del que afortunadamente se conservan dos tomos de actas muy interesantes. Parece que, a pesar de las lógicas discrepancias entre ambas partes, el comité comenzó funcionando aceptablemente, alcanzándose un acuerdo de “carácter experimental y denunciable por ambas partes” en octubre de 1936.

En ese mismo mes se da cuenta de la incautación de materiales llevada a cabo en la fábrica de Santander, por la Dirección General de Trabajo, proponiéndose medidas en contra de la misma.

Tanto el Comité Ejecutivo como el Consejo de Administración, se venían celebrando ordinariamente en la sede social de la Compañía Telefónica Nacional de España, en la entonces denominada Calle de Pi y Margall en el número 2. Esto se explica por la coincidencia de muchos de los consejeros en ambas empresas, la mayoría representantes de los intereses de la empresa matriz común, la ITT.

Sin embargo, tras el comienzo de la guerra, desde noviembre de 1936 y hasta noviembre de 1938, salvo alguna excepción, se realizan las reuniones en la sede de Standard en la calle Ramírez de Prado número 7.

Las fábricas de Standard Eléctrica de Madrid y Santander. Foto de un Catálogo de los años 30.

La reunión de Consejo de Administración celebrada el 1 de julio de 1936, es presidida por el Marqués de Urquijo (Estanislao Urquijo y Ussía, tercer titular del marquesado). En la siguiente reunión, ya de fecha 1 de agosto, sólo asisten la representación “americana” formada por Behn y Caldwell y M. Gutiérrez Cortines.

La mayoría de la representación “española” habitual, es “suspendida por inasistencia” en la reunión de 3 de noviembre de 1936. A partir de esa fecha la actividad reflejada en las actas, tanto del CE como de CdA (en Madrid) se reduce a mínimos y los asistentes claramente pasan a ser “suplentes de circunstancia”, que se limitan a formalizar las actas y resolver los asuntos improrrogables por una u otra causa (como el nombramiento de un nuevo administrador para la oficina de Barcelona o la prórroga del alquiler y posterior compra de unos terrenos comprometidos con la Unión Eléctrica Madrileña). Esta situación es muy similar a la de la CTNE, reflejada en el trabajo citado anteriormente sobre la CTNE entre 1936 y 1945.

Destaca por singular, el Consejo de Administración de 3 de noviembre de 1938 que se celebra excepcionalmente en Barcelona, con asistencia presencial de los americanos Caldwell y Chester y en el que se hacen varios nombramientos.

Según las actas revisadas, el último Consejo celebrado en Madrid antes de la finalización de la contienda, se celebró el 2 de enero de 1939.

Igualmente, el Comité Ejecutivo lleva un ritmo anodino similar desde noviembre de 1936, hasta el último celebrados el día 26 de diciembre de 1938.

Por otra parte, en agosto de 1937, las tropas nacionalistas toman Santander y con ello la Fábrica de Maliaño pasa a sus manos. En un tiempo mínimo, el 27 de setiembre, se celebra allí mismo, un primer Consejo de Administración, en el que reaparece el Marqués de Urquijo y se inicia la gestión de la empresa dividida desde entonces, entre las dos zonas en contienda.

Por un lado, quedan las instalaciones de Madrid y las oficinas de Barcelona que continúan con la secuencia histórica de Comités y Consejos –en el lado republicano- y por otro, comienza una nueva de serie de actas de los consejos de administración, primero sólo de la fábrica de Santander y luego al finalizar la guerra, de la totalidad de la empresa nuevamente reunificada.

Como es esperable, el estilo de redacción de estas primeras actas de la recuperada fábrica es el propio del momento y no dejan de incluir loas y salves a la “nueva España” y a sus ejércitos.

Del citado consejo de 27 de setiembre actúa como secretario el Director de la Fábrica de Santander Joaquín López Faci y podemos leer:

“Reunido el Consejo de Administración en las oficinas de Standard Eléctrica S.A. Maliaño (Santander) a las cuatro de la tarde del día veintisiete de Septiembre de mil novecientos treinta y siete, bajo la presidencia del Excmo. Sr. Marqués de Urquijo y con la asistencia de los Sres. Consejeros que al margen se expresan y actuando como secretario el Director de la Fábrica de Santander Sr. López Faci.
Siendo esta su primera reunión empiezan expresando su gratitud a nuestro Glorioso Ejército Liberador que en su avance triunfador y rapidísimo, ha podido liberar muestra fábrica de Cables de Maliaño de la destrucción de las hordas rojas. Extendiendo su respetuosa admiración a su Caudillo, el Generalísimo Franco que con su inteligencia y valor estratégico condujo de una manera admirable las operaciones tan felices que permitieron incorporar en pocos días la provincia entera de Santander a la Nueva España.
Como consecuencia de esta feliz operación encontramos el edificio y maquinaría en perfecto estado, habiéndose podido en breve plazo (8 de setiembre) 14 días después de la liberación, poner en marcha esta industria, lo cual fue posible con la ayuda eficaz e incondicional de las Autoridades Civiles y Militares de Santander y también de la colaboración de la Junta Técnica en Vizcaya y Santander…..
Es de notar también la gran ayuda que nos facilitó el comandante Sr. Roldan Delegado del Gobierno en CTNE y del Subdirector General de la misma Sr. Mestre quienes procuraron y lograron en el plazo de dos días poner todo el material de nuestra fabrica -18 vagones- que los rojos habían intentado trasladar a Asturias a nuestra disposición en la estación de F.C. de Maliaño contribuyendo a que la puesta en marcha de la Fabrica fuera más rápida

Según las normas establecidas, los empleados y obreros que trabajaban durante el periodo de ocupación de los rojos que constaban en nómina de esta fábrica en 18 de julio de 1936 fueron admitidos provisionalmente en su mayoría a resulta de los expedientes que en la actualidad se formalizan y que se fallarán en su día.

Referente a la situación económica de nuestra fábrica de Santander, esta Empresa desde el primer momento a pesar de que, el saldo de los Bancos arrojaban una cantidad considerable de dinero, se limitó a contar únicamente con el saldo de nuestra cuenta a la fecha de (–espacio en blanco–) como poco después la Junta Técnica de Burgos dictó que así se hiciera.

El stock de primeras materias y mercaderías, debido sin duda al rápido e inesperado avance de nuestro Glorioso Ejército, nos permitió con la ayuda prestada por la Delegación de la Junta Técnica de Vizcaya y Santander contar con las más necesarias primeras materias para la puesta en marcha de nuestra Fábrica…

… López Faci, Director de la Fábrica de Santander y que actúa como Secretario, y asiste a esta reunión, pone al corriente a los Sres. Consejeros de la situación económica de esta Fábrica a la fecha de su liberación.

El Consejo acuerda ratificar su confianza al Director de la Fábrica de Santander. Igualmente acuerda contribuir mensualmente con la cantidad de 3.000,00 Pesetas a la Inscripción Nacional, distribuidas en dos lotes, uno de los cuales va a Auxilio Social en 1.500,00 Pesetas.(**)

Acuerda también ratificar a las Autoridades en oferta de ayuda incondicional para el suministro de todo el material que precise que contribuya a normalizar la vida económica de nuestro país y al éxito rotundo y final en la lucha que está sosteniendo nuestro Glorioso Ejército.

Sin otros asuntos de que tratar, el Sr. Presidente levanta la sesión.

Fdo.: El presidente (Marqués de Urquijo) y El Secretario (J. López Faci)”

Transcripción parcial del acta del Consejo de Administración de SESA en Santander de 27 de septiembre de 1937

Una vez acabada la contienda, en abril de 1939 y entre los primeros “asuntos”, encontramos el correspondiente al proceso de “depuración” de toda la plantilla. El proceso se abre en la reunión del Comité Ejecutivo del citado mes celebrada en la sede de CTNE en Madrid el día 19, nombrándose el “Comité Depurador”.

En la siguiente reunión del Comité Ejeutivo celebrada el 15 de junio ya en la sede de Ramírez de Prado, se establece la clasificación de sanciones previstas, y el día 27 de ese mismo mes, el Consejo de Administración aprueba la aplicación de las mismas con este resultado:

  • Expedientes examinados 892.
  • Despedidos (Clasificación A) 128.
  • Sancionados con tres meses y pérdida total de antigüedad (Clasificación B3) 70.
  • Sancionados con pérdida total de la antigüedad (Clasificación B3) 46.
  • Sancionados con tres años de pérdida de antigüedad (Clasificación C) 87.
  • Expedientes sin sanción 561.
  • Total 892
  • Quedan en fábrica (incluidos instalaciones y Barcelona) 694

En las actas subsiguientes se deja constancia de la readmisión de los sancionados con tres meses de suspensión, tras el cumplimiento de la sanción (igualmente en el trabajo de Pablo Soler sobre la CTNE citado se hace un extenso análisis de la depuración de posguerra).

También se hace referencia a las reclamaciones de los empleados que fueron sancionados por la administración republicana, a los que se le reintegran los sueldos.

Memorias Juntas Accionistas

De las Memorias de las juntas generales celebradas, de la del año 1940 primera después de la contienda, se extrae lo siguiente:

Se repasa la situación de la fábrica de cables de Santander y de la de Aparatos de Madrid durante la Guerra:

  • La de Santander “fue incautada por el Gobierno Rojo, que designó el elemento directivo de la misma, ajeno por completo a la Empresa. Por contra, la representación de ésta, fue violentamente expulsada de la Fábrica y encarcelados o huidos sus más genuinos representantes”. “Liberada esta factoría en Agosto de 1937, repuestos en sus funciones los elementos directivos un día separados por los rojos, efectuada la depuración de personal, en íntimo contacto con los mandos militares, prosiguió sus interrumpidas actividades…”, “… constituyendo un franco éxito su actuación, que permitió surtir al ejército de elementos hasta entonces imposibles de adquirir de la industria nacional”.
  • La de Madrid “fue intervenida por los llamados <Comités de Control>”. Siendo el resto indicado similar a lo ya dicho sobre la fábrica de Santander

Respecto del Personal, se hace referencia en las Memorias que siete empleados u obreros de la empresa fueron asesinados “por las hordas rojas”.


Notas:

(*) Durante 2020 y 2021, solicitamos en varias ocasiones acceder nuevamente a las actas y memorias citadas que suponemos se seguirán conservando en la sede de Nokia España, la actual empresa heredera, pero la pandemia que aún sufrimos no nos facilitó la labor. Una pena, pero lo intentaremos de nuevo.

Última página del acta de 27 de septiembre de 1937.

(**) El contenido de este párrafo creemos que fue incorrectamente interpretado por Ángel Calvo, en su libro Telecomunicaciones y el nuevo mundo digital en España. La aportación de Standard Eléctrica. Abril 2014, en el que dice en el párrafo segundo de la página 83, (nota 68): «Como reconocimiento, SESA acordó aportar en dos plazos 3 millones de pesetas a la suscripción nacional, a la vez que ofreció su colaboración para surtir a las tropas de Franco…»; cuando en realidad eran 3 mil pesetas mensuales en dos partidas, siendo sólo la mitad (mil quinientas) las destinadas a la citada suscripción. Por otra parte, esa cantidad millonaria en aquella época (y en aquella coyuntura bélica) estaba totalmente fuera del alcance de la empresa.

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Inquieto e interesado en casi todo...

Publicado en Archivos, Empresas, Guerra Civil Española, Historia
2 comments on “Standard Eléctrica durante la guerra civil 1936-1939, según sus actas y memorias
  1. Angel Ortega dice:

    Por si fuera de su interes, tengo un cuadernillo editado por Standard Electrica S.A. editado en 1955. Hemos trabajado en Standard Electrica parte de mi familia, asi como la de mi esposa. Saludos. Angel L.Ortega

    • Por supuesto que si. Muchas gracias Angel por el ofrecimiento.
      Es importante que la historia de una gran empresa como Standard no se pierda y en ese sentido cualquier información es importante conservarla y difundirla.
      Nos ponemos en contacto contigo por emaíl, te escribiremos desde historiatelefonia@gmail.com
      Gracias por leernos
      Jose Ramón Iglesia

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