Retomamos en esta entrada la serie de «Las Telecomunicaciones en los libros», en esta ocasión dedicado a un texto pedagógico de una de las editoriales de textos de enseñanza a distancia que estuvieron activas durante la segunda mitad del siglo XX en nuestro país.
Se trata del quinto tomo de una colección didáctica de ocho volúmenes editado con el lema «método ideado para aprender electricidad por sí mismo». Es una obra colaborativa dirigida por Jose María Puigdemont y A. Rovira Sumalla con l
«Este volumen V del tratado general de electricidad que AFHA ha lanzado bajo el título genérico de Electricidad teórico práctica aúna tres temas que escapan del dominio de lo que podríamos denominar estudios clásicos de la electricidad… Como siempre, los cálculos que se refieren a estos temas están tratados a nivel suficiente pero sin pisar terreno superior, propio del ingeniero especializado. Completan el volumen dos lecciones destinadas a dar a nuestros lectores una visión fundamental, ordenada y directa de una especialidad tan significativa en el mundo actual como es el de las comunicaciones alámbricas: la telecomunicación.»
Su último apartado está dedicado a las telecomunicaciones alámbricas, término este último, poco usado en la actualidad pero que comprendía entonces, la práctica totalidad de los sistemas de comunicación sobre portadores metálicos.
Después de introducir unas nociones de acústica, así continua este texto correspondiente a la lección número 24 de Electricidad de este libro titulado «Electricidad teórico-práctica» publicado en 1963 por la editorial AFHA.
«Las telecomunicaciones alámbricas pueden dividirse en dos grandes grupos: telegrafía y telefonía»,
Podéis acceder al citado volumen V completo en este enlace. El capítulo correspondiente a las telecomunicaciones lo encontraréis a partir de la página 142 (148 del pdf), correspondiente a la Lección 24(1) sobre Telegrafía y Líneas de Telecomunicación y continua en la página 174 (178 del pdf) con la Lección 25 (2) sobre Fototelegrafía y Fundamentos de Telefonía. Finalmente se incluye en los apéndices tres capítulos dedicados a la «Electrometría».
Damos a continuación unas pinceladas del contenido de los diferentes apartados, destacando algunas curiosidades, pero recomendando encarecidamente la lectura directa del original.
Telegrafía
Con un lenguaje, que nos puede parecer un tanto singular en la actualidad, se comienza por la definición de la telegrafía y su clasificación que copiamos a continuación.
«Definimos la telegrafía diciendo que es la técnica que reúne todos los sistemas encaminados a transmitir a distancia un texto, documento o dibujo, sin que se efectúe el transporte material del original. Existen distintos sistemas para la transmisión telegráfica; los que, según su orden creciente de perfección en la reproducción, son:
– Transmisiones por código alfabético, sin reproducción de las formas.
– Transmisiones autográficas, con reproducción de la escritura manuscrita.
– Transmisiones en facsímil, con reproducción de documentos en blanco y negro.
– Fototelegrafía; transmisión de fotografías.»
Con esta definición podríamos decir que toda transmisión de datos es telegrafía.
A continuación, se repasan muy brevemente los fundamentos de los diferentes tipos de sistemas telegráficos por código alfabético (dejando los demás para el siguiente capitulo): Morse, Baudot, indicando sus diferentes alfabetos telegráficos, para pasar sin más al apartado siguiente.
Líneas de Telecomunicación
Comienza el apartado con este párrafo que define la diferencia entre «circuito y par».
«Exceptuando algunos circuitos de frecuencia muy baja, como los casos de telegrafía y señalización, o de frecuencia muy alta —éste es el caso de los cables coaxiales—, los circuitos de telecomunicación están formados por dos conductores idénticos. La unidad formada por el conjunto de los dos conductores recibe el nombre de circuito si se trata de líneas aéreas; y el de par si está formado por cables subterráneos.»
Sigue describiendo las líneas aéreas (de hilo desnudo) y su montaje urbano e interurbano, para pasar rápidamente a los diferentes tipos de cables: de pares con aislamiento de papel o textil y cubiertas de plomo (nada se habla aún del polietileno), pasando a continuación a los coaxiales. Se muestran algunos elementos empleados en las canalizaciones y conducciones subterráneas y otros para el tendido aéreo de los cables. Se completa el apartado con la descripción de los cables submarinos y sus diferentes tipos.
Telefotografía
Con este llamativo título, se vuelve a la telegrafía, describiendo los llamados sistemas «con reproducción de las formas» entre los que se citan la «teleautografía», el «facsímil» y la «telefotografía» propiamente dicha, pasando a continuación en un popurrí de cosas a hablar de «los aparatos franceses de Benín» utilizados en los ensayos de 1907. Pasa, sin más, a hablar de las «vías de comunicaciones telegráficas» que clasifica como: de corriente continua (simplex y armónicas), alterna o radioeléctricas (que se incluye aquí a pesar que esta vía no es «alámbrica»)
«Las comunicaciones, que forman una red, pueden ser del tipo de poste a poste o del conmutable. Las comunicaciones conmutables pueden serlo manual o automáticamente»
Sin más, pasa a exponer algunas ideas sobre redes telegráficas y a introducir conceptos de conmutación telegráfica manual y automática, mencionándose el Servicio Télex.
Principios de la Telefonía
Tras unas nuevas nociones sobre la voz, el oído y la transformación de las energías acústicas en eléctricas, se pasa a hablar de la constitución de los aparatos telefónicos y en concreto del micrófono y el receptor, estos últimos con llamativa extensión y con varias gráficas e información sobre la eficiencia y calidad de los mismos.
Se acomete a continuación, el tema de los sistemas telefónicos presentando varias clasificaciones según los cuadros que se replican aquí.


Se describe el teléfono como «poste telefónico» y sus componentes y los sistemas de conmutación telefónica. Manuales de batería local con descripción de sus elementos: jacks, bicordios, anunciadores de llamada y de fin de conversación, llaves, relés, lámparas, clavijas, etc. Se muestra una centralita mural de batería local de Standard Eléctrica de diez líneas.
A continuación, se pasa revista a las características de los equipos de batería central y como ejemplo se describe la centralita telefónica manual, de batería central de Standard Eléctrica, tipo 5572-B, de 50-100-200 líneas.
Pasando ya a la conmutación automática, se comienza describiendo el disco o «cuadrante de llamada» del aparato telefónico. Sigue, exponiendo de una forma y un orden un tanto peculiar diferentes fases y elementos constitutivos de los fundamentos de los sistemas de conmutación: preselección, relés, circuitos eléctricos, conmutadores, equipos de línea de abonados, recepción de impulsos, test, alimentación, combinadores, tonos, …; pasando después a centrarse en la descripción breve de los sistemas paso a paso y en concreto del Strowger.
«Durante largo tiempo la conmutación automática solamente se aplicaba en el establecimiento de comunicaciones urbanas, o sea entre dos abonados de una misma ciudad. Actualmente estos procedimientos se han extendido a los circuitos rurales y a las comunicaciones a gran distancia»
Tras este comentario se describe la «explotación interurbana» completamente manual, semiautomática y completamente automática que se ilustra como sigue.



Se cambia de tercio con un apartado referido a las instalaciones de telefonía privada que diferencia según tengan, o no, enlaces a la red pública y, de entre las últimas, se centra curiosamente en los sistemas «autogeneradores» como el caso del «Genéfono», dando pie a una curiosa cita histórica que reproducimos:
«Existen varios tipos de teléfonos autogeneradores, entre los cuales hemos escogido el de fabricación francesa llamado Genéfono. Estos aparatos se basan en la propia energía acústica de la emisión, la cual es suficiente para transmitir la voz a distancia.
En el año 1782 el monje dominico Gautbey utilizó un aparato acústico formado por dos bocinas unidas por un conductor metálico. Actualmente aún se emplea, debido a su gran simplicidad, en los barcos, para distancias muy cortas.
A principios del siglo XIX apareció un aparato formado por dos bocinas con membranas de pergamino, unidas entre sí con un cordel o bramante tenso. Las vibraciones de la membrana o diafragma emisor se transmitían a través del cordel al diafragma receptor«


Y termina el capítulo con la breve descripción de unos modelos de interfonos de la casa Standard Eléctrica tomado probablemente de alguna información comercial de la época.
Conclusión
Aunque visto con la distancia de los años, nos parece un texto que en su conjunto es un tanto deslavazado e incompleto y por tanto poco pedagógico, sin embargo, la consulta de determinados apartados vistos de forma independiente puede ser interesante y descubrirnos alguna curiosidad.
Por otra parte, la particular «jerga» empleada nos plantea también la duda de si realmente se usó en la práctica en algún lugar o procede de una traducción deficiente.
De cualquier forma es un testimonio más del reflejo de las «telecomunicaciones en los libros».






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